¡Yo no soy “milonguero” ni lo quiero ser! por Ricardo Shoua

Un tanto provocativo el título, ¿no? Pero fíjense que puse “milonguero”, entre comillas. Porque no me refiero a los queridos y gloriosos frecuentadores de milongas, sino a un tipo de personaje inexistente (o casi), inventado, dedicado a impedir que el tango crezca y pueda ser realmente disfrutado por cada vez más gente. Ese “milonguero” (en realidad los que se escudan en él) es el responsable de que algunos, que posan de organizadores, recomienden DJs que no entienden nada del asunto, y que se dedican a poner tandas cuidadosamente seleccionadas… por aburridas, insulsas y monótonas, con el cuento de que “eso es lo que les gusta a los milongueros”. Sagradas palabras a las que no es posible oponerse. Escribí “casi” inexistente porque todos conocemos a algún individuo que frecuenta las milongas para criticar a los demás. Es aquél que, cuando uno propone algo distinto, dice: “esto no se puede bailar” (porque él no lo puede bailar). Esto de “lo que se puede” y “lo que no se puede” bailar es bastante curioso. No me refiero, por supuesto, a aquellas composiciones que explícitamente no están escritas para bailar. Lo que a mi parecer está mal es la generalización. Es lógico que no a todos les gusten los mismos temas. Lo correcto es entonces decir “no lo bailo porque a mí no me gusta”.

La diversidad de opiniones acerca de orquestas y temas se puede apreciar en las redes sociales. Lo malo es que los que opinan actúan como censores, dictando lo que es permitido poner y prohibiendo lo que no les gusta. Y se pelean con otros que funcionan de la misma forma. Encima, cada uno tiene su grupito de seguidores, que se dedican a adularlo ciegamente. Es que hay personajes que, en lugar de pensar y formar su propio criterio, prefieren repetir lo que otros dicen. Como ejemplo, he leído que con el Quinteto Real no se puede bailar. No se lo cuenten a nadie, pero las veces que yo he puesto “Ensueños” o “Mal de Amores” por el Quinteto en una milonga la pista se llenaba. ¡Pobre gente, no sabía que eso no se podía bailar!

El tango posee una vibrante historia de amplitud, de creatividad, de diferentes estilos, composiciones, arreglos, versiones. El baile ha acompañado en gran medida esa historia. Entonces, ¿por qué restringirlo con reglas absurdas? Las únicas reglas son las musicales, que lo definen como tal. Fuera de eso, el tango no tiene límites y no tiene dueños. Cualquier restricción que se intente imponer en su nombre es una falsedad y pone de relieve las limitaciones de quien la emite.

Los reglamentos burocráticos que se intentan imponer y que hemos criticado desde estas páginas no son intrínsecos del tango. Incluso las normas de comportamiento son propias de la vida en sociedad. La forma de vestirse es un reflejo de la evolución de dicha sociedad, por lo tanto no es posible forzar, en nombre del tango, a utilizar una determinada vestimenta. Cada milonga debe ser una fiesta, donde la gente vaya a disfrutar, a expresarse, a sentirse bien. En esto el musicalizador es una pieza clave y es bueno que haya diversas propuestas, pero son los bailarines los que tienen la última palabra, y es saludable que tengan conciencia de ello.

Idealmente, el DJ debe incluir en sus tandas variedad de or- questas y temas clásicos, pero es importante que amplíe el panorama proponiendo algo fuera de lo comúnmente escuchado, siempre que sea bailable. El DJ debería saber que bailar no es hacer pasos de tango con un fondo musical. Nadie tiene que asustarse si se propone algo nuevo. ¿Cómo hacían sino las or- questas de la época de oro cuando tenían que estrenar una nueva composición? Y se estrenaba tangos todos los días…

Hay muchos mediocres que, como saben que no pueden avanzar y quieren mantener un público cautivo, inventan restricciones, intentan desprestigiar a los demás y ponen piedras en el camino. Confío plenamente en que el tango seguirá abriéndose paso, y cada vez habrá más milongueros de los de verdad. Contribuyamos a que así sea.

Ricardo Schoua
Director, desde hace más de 20 años, de la primera Revista digital: Tango y Cultura Popular y Diario Mundo Tanguero

Tango y cultura popular: www.tangoyculturapopular.com
Mundo Tanguero: www.mundotanguero.com.ar

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