“Siempre vamos a tener esa sed de contacto” Entrevista a Carlos”Churri” Lee por Georgy Korovin

Carlos “Churri” Lee, con su Milonga, fue el pionero del tango en Corea. Desde el momento que vio el espectáculo “Forever Tango” se deslumbró con el género. Hoy es uno de los Dj’s más reconocidos y apreciados en Asia.

Sé que viviste 8 años en Buenos Aires. ¿Fuiste por el tango o por otros motivos?
A ver, viví en Buenos Aires por más de 5 años desde Marzo 2004 hasta fines de Junio 2009. Pero no fue mi primera visita. Tuve la oportunidad de conocer las milongas en Mayo de 2001 por un mes y bailé casi todas las noches en diferentes milongas como Niño Bien, Salón Canning, El Beso, Gricel, La Ideal, etc. Me volví loco de felicidad. Desde aquel momento siempre quise volver a Buenos Aires para bailar y aprender más el tango. No solamente por el baile sino por la historia. Porque me gusta mucho escuchar, y escuchando tenía más ganas de conocerla mejor.
Nadie sabía nada sobre la historia en Corea. Así que el tango me llamó desde 2001 y siempre tuve el sueño de vivir dentro del ambiente tanguero. Por suerte lo logré en 3 años.

¿Cómo descubriste el Tango?
En mi caso fue con el espectáculo “Forever Tango”. En 1999 vinieron a Seúl y cuando escuché la música en el teatro, mi corazón latió muy fuerte; sentí algo diferente en el momento en el que ví la primera pareja de baile ¡¡Wow!! Era totalmente otro mundo, algo que nunca había visto. Yo quería estar allí. ¡¡Aunque nunca me gustó bailar!! A partir de ahí comencé a buscar una academia pero no la encontré. Un año después pude empezar a bailar tango y me enamoré terriblemente.

¿Cuándo comenzaste a poner música?
Organizaba una milonga “ETang” todos los domingos desde Marzo del 2001, alquilando un bar en donde se bailaba Ballroom. Allí empecé a poner música. Era una milonga chica y venían 20 personas más o menos. No ponía cortina ni tenía ningún concepto armado de una tanda tampoco. Solamente ponía un CD y memorizaba 5 o 6 temas, los más bailables. Cada tanto cambiaba por otras orquestas. Ya en 2002 la música las agrupaba por tandas pero sin cortina todavía. No conocíamos los códigos de baile y cuando empezamos a poner cortinas la gente se quedaba parada en la pista sin entender. Algunos bailaban con la misma chica por 2-3 tandas seguidas. Éramos unos niños, jejeje.

¿Cómo nace tu pseudónimo?
Cuando viví allí, en Buenos Aires, me encantaba comer carne. Bife de chorizo, Ojo de Bife, Asado, Vacío, etc. ¡Era tan deliciosa la carne y a buen precio! Contándolo se me hace agua la boca. En 2005 cuando tomaba clases particulares con mis maestros, Ricky (Barrios) y Laura (Melo), siempre tenía hambre, y Laura sabiéndolo me preguntaba así: “¿Comiste algo?,¿Querés comer algo?” En ese tiempo, yo comía churrasco casi todo los días y sentía que me daba buena energía. Así fue que Laura me llamó “Churri” por primera vez y quedó. Aparte me gusta mucho como suena.

¿Tus primeros discos?
Fue el de “Forever Tango” en 1999, lo compré en el teatro. Pasó un año cuando comencé a aprender a bailar y compré uno que se llama “Symphony Tango”, además los CDs de 2 películas: “Tango” dirigida por Carlos Saura, y “Tango Lesson” donde actuaban Pablo Verón, Gustavo Naveira y Fabián Salas. Eran los únicos CDs que podía conseguir en Corea.
El primer tema que me gustó muchísimo fue “Recuerdo” de Osvaldo Pugliese, de la película “Tango”, en la escena de la Confitería Ideal con Juan Carlos Copes y Lorena Yakono. Después me enamoré con “El día que me quieras” por Hugo Díaz. El tercer tema fue la milonga “No hay tierra como la mía” por Canaro y Famá. En el 2003 ya estaba loco por los valses. “Soñar y nada más” por De Angelis con Dante y Martel, y “Yo no sé qué me han hecho tus ojos” por Corsini con guitarra. ¡No sabés cuántas veces los he escuchado! También soy un fanático de Pugliese. Cuando fui a Buenos Aires me llevé uno solo de Don Osvaldo, la serie de “From Argentina to the World”, pero volví a Corea con más de 400 CDs. El CD que más he escuchado hasta ahora fue “De pura cepa”, una serie de Juan D’Arienzo del Sello Sony BMG producido por Carlos Puente, quien es mi Maestro y gran amigo del alma. Lo escuché más de 3000 veces desde 2005.

¿Cómo era el ambiente tanguero en Corea cuando te fuiste y cómo ha cambiado desde que volviste?
Era totalmente diferente. En 2001 se podía bailar todos los días, pero había solamente una milonga por noche y en lugares diferentes. Un único lugar donde se podía bailar tango toda las noches era “Tango o Nada” en Seúl. Es un bar histórico muy conocido. Ahora lo llamamos “O Nada”. Todavía me acuerdo de una noche de septiembre de 2006 cuando fui a visitar a mi familia en Corea, pasé por esa milonga “O Nada” y me sentí “¡¡horrible!!” (mil perdones). Todo el mundo tenía la misma cara sonriente para mostrar su sentimiento de que está bailando muy feliz. No les importaba qué tipo de música estaba sonando. No estoy hablando sobre la letra; yo tampoco la entiendo bien. Por ese motivo salí de la milonga sin bailar ni siquiera una tanda.
Un año después, visité Seúl nuevamente y todo había cambiado. Me sentí en la mejor milonga del mundo después de Buenos Aires. Antes de llegar a “O Nada” estuve en Europa y visité Berlín, París y Bruselas. Estuve bailando por 2 semanas en las mejores milongas; muy diferentes entre ellas. Pero para mí “O Nada” fue mejor. No lo digo porque soy coreano. Tengo mucha experiencia bailando en las milongas desconocidas, pero siempre bailé un montón y muy contento.
Recuerdo que era sábado, había más de 150 personas, llena la pista. Me sentía muy feliz y orgulloso. ¡¡Fue increíble!! Desde 2012 Seúl es una ciudad bien tanguera con muchas milongas y llena de eventos con maestros invitados de Argentina. Muchos de los maestros la llaman la “Buenos Aires de Asia”.

Sé que tenés tu propia Milonga, y también enseñás a bailar. Te he visto y realmente sos un gran bailarín. ¿Cuándo comenzaste con tu milonga/escuela?
Cuando volví a Corea en el 2009 realizaba la milonga en “O Nada” y clases para milongueros también. Pero fue sólo pasajera ya que quería hacer más milonga y clases. Entonces, el 31 de Enero de 2010 abrí mi propio lugar para bailar, escuchar y aprender tango, no solamente el baile, sino la historia y cultura también. Lo llamé ”Ataniche”, como un tango de Ponzio que me gusta. Era un rincón muy cómodo, tenía sabor a tango, y estaba bien ubicado, en un segundo piso. Llegó a ser una de las 2 mejores milongas en Corea junto con “O Nada”. Estudié la historia del tango por 3 años, en “CETBA” y en la “Academia Nacional Del Tango” con historiadores o académicos como Carlos Puente, Oscar del Priore, Héctor Negro, Roberto Selles, Jorge Faruk, etc. Especialmente con Puente aprendí muchísimo cuando nos hicimos amigos en 2006. Nos juntábamos 2 o 3 veces por semana charlando sobre la “Época de Oro” y escuchando los 78rpm. Sigo aprendiendo con Puente, ahora por messenger y FB por sus comentarios. En Ataniche yo daba clases para milonguear y la historia sobre las orquestas, cantantes. Además hacia los seminarios para DJs. Lamentablemente en 2018 lo dejé por el costo del alquiler que no pude sostener.

¿Cómo te llevás con los otros Maestros de Seúl? ¿Hay mucha competencia entre ustedes como en todas partes, o hay un vínculo de amistad y solidaridad?
Con los profesores de baile en Seúl hay entre algunos amistad y solidaridad como en todas partes del mundo. Yo en realidad estoy más cerca de los DJs, milongueros, y organizadores. Pero es cierto que hay mucha competencia. Desde 2019 es peor por la existencia de más estudios. Cada día hay 3~4 milongas como mínimo en Seúl. Además mucha gente nueva no sabe que yo estaba loco por el Tango. Muchos me conocen sólo como DJ. Entonces cuando bailan conmigo me dicen “bailás muy bien”. Jajajaja. Tengo que bailar más en las milongas como antes para que me conozcan como milonguero.

Eres uno de los Djs más populares en Asia. Contanos cómo es el tango por ahí, ¿hay diferencia con Europa y Argentina?
Puedo comparar Corea con Argentina, y en mi opinión, la diferencia está en el sentimiento. Primero la energía de la milonga, que siempre extraño mucho. Eso tiene que ver con lugares de techos altos y con más luces, comidas, el sonido de la música, la ronda de la pista, etc. Segundo, con el ambiente digamos, la manera de sentarse, no tenemos ninguna milonga donde están sentados hombres y mujeres separados. Hubo 2 o 3 milongas pero no funcionaba bien. Con la edad también hay una diferencia, tenemos más jóvenes que en las de allá. Tercero, con el estilo de baile. En Seúl no hay variedades de estilos. Bailan todos muy parecidos. Y esto tiene que ver con el campeonato de tango. En Seúl bailan más figuras que sentimiento. Con Europa no tengo mucha experiencia pero puedo decir que el nivel del baile de gente mayor de 60 y más, es muy bueno, como en Buenos Aires.

¿Siempre fue la computadora tu instrumento para trabajar?
Cuando volví a Seúl ya nadie usaba compactera ni funcionaban bien. Yo era el único que pasaba CD’s. Así que tuve que cambiar mi manera de poner música y usar una compu, pero siempre improvisando. Cuando tuve mi club ”Ataniche” quería poner dos compacteras pero no pude. Puse una sola porque yo sabía que no iba a poder pasar los CD’s. Dado que iba a tener un montón de trabajo, por ejemplo, cobrar entrada, lavar las copas, cuidar a mis clientes, etc. En 2013 pasé con CD’s y Compu, los dos juntos. Me encanta poner música improvisando, siempre. Es mi gran placer. A veces, me siento más feliz pasando música que bailando en la milonga. Siento que estoy vivo, con mucha concentración, buscando el siguiente CD para poner, cambiando mi selección con pocos segundos. Absolutamente improvisado.
Mis 2 últimas musicalizaciones con los CDs fueron en “2009 VII Taipei Tango Festival” y “2010 Seoul Tango Festival”. ¡¡Fueron geniales!! Yo disfruté mucho como cuando pasaba en “Lujos” organizada por Oscar (Kotik) y Lucía (Serra) los domingos en Maipú 444 en 2007.

¿Cuál es tu estilo? ¿Sólo tradicional o agregás orquestas contemporáneas? ¿Te adecuás al tipo de milonga en la que trabajás?
Mi estilo de pasar música es bien milonguero, bien tradicional. Hace 3 años empecé a poner orquestas contemporáneas como Romántica Milonguera, Tango Bardo pero con pocos temas y muy pocas veces. Gracias a Dios, hasta hoy nunca tuve ningún problema con la música tradicional.

¿Encontrás diferencias entre trabajar en una milonga, un festival y una maratón? ¿Cuáles son?
En mi caso no hay mucha diferencia con la manera de poner música. Sólo hay diferencia por lugares. Te explico. En una milonga normal que yo conozco bien me resulta mejor producir buena onda. En cambio en un lugar que es temporal o desconocido es más difícil de preparar, y además tenés que chequear el sonido antes de empezar el evento. A veces, me cuesta un poco en la Maratón junto con otros DJ’s si me toca el último día. Prefiero no repetir temas que han pasado otros DJ’s. También si hay un DJ parecido a mi estilo me resulta más complicado. El nivel de baile no importa tanto cuál sea.

Contanos un poco del efecto pandemia en tu país, y cómo afectó al tango.
Muchas milongas se cerraron, incluyendo la mía, y casi todas las actividades están cerradas. Algunos lugares ya no existen más o se mudaron por los gastos. Lamentablemente estamos en una situación muy difícil, y no lo digo sólo con el tango. Algunos empezaron a hacer algo en Youtube o están buscando otro trabajo. Ya no tenemos principiantes porque la gente normal no entiende cómo puede bailar tango con COVID-19. Ahora que se puede bailar en la milonga en Corea, los chicos bailan con barbijos. ¡Quién lo hubiera imaginado! Nadie se queja por eso. Al contrario.

Y para terminar, ¿cómo ves el futuro de nuestro oficio? ¿Pensás que todo va a ser igual que antes?
Ya sabemos que no podremos o volveremos a trabajar como antes de la pandemia y que esto puede volver a pasar en cualquier momento con otro virus. Esta es una buena ocasión para aquellos que conocen bien las técnicas de filmación o tienen idea de cómo manejar Youtube. Bueno sería que aprendamos algo de ellos para sobrevivir con el tango. Pero siempre vamos a tener esa sed de contacto.

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