La Milla de Oro del Tango: Beyoğlu

Gabriele Di Bucchianico

En Turquía, el Tango se  toca y  se baila desde hace más de cien años. Desde el siglo pasado grandes músicos, bailarines y cantantes, profesionales y aficionados, han cultivado una intensa pasión que ha llegado hasta nuestros tiempos.

Músicos como Ibrahim Ozgür y Seyyan Hanım a principios del siglo XX, escribieron música que aún hoy resuena, mientras que artistas como Sema y Şevval Sam, al Piatango, hoy, mantienen vivo y presentan una gran pasión, renovándola según gustos contemporáneos.

Por tanto, es realmente difícil, describir en pocas líneas lo que significa el Tango para Turquía. Seguro que se necesitarían algunos libros. Milongas y escuelas están presentes en las principales ciudades del país, así como también hay muchos festivales, incluidos los internacionales; practicamente en todas partes y en particular, en Estambul. Sí, porque, entre otras cosas, y esto lo saben los conocedores, Estambul es hoy una de las ciudades más interesantes e intrigantes de Europa para bailar el tango; por la cantidad de milongas y escuelas y por la calidad de los bailarines que ahora actúan en todo el mundo.

En Estambul viven veinte millones de habitantes y la “Istanbul Tanguera” no es una excepción, ya que en todos los distritos es posible encontrar milongas, escuelas, piezas de la historia del tango turco. Sin embargo, entre otros lugares, hay un lugar especial para los tangueros, creo que bien merece ser llamado «La Milla de Oro del Tango»: el distrito de Beyoğlu.

Correspondiente a la antigua Pera, el distrito levantino de la antigua Constantinopla, es probablemente la zona históricamente más occidental de la metrópoli turca; y no solo como ubicación geográfica ya que se encuentra en la parte europea de la ciudad.

Es aquí donde, sobre todo en las dos últimas décadas, se ha desarrollado y está teniendo un gran éxito, un movimiento relacionado con el tango (antes de la llegada del COVID), y es de esta novedad reciente de la que os hablaré aquí, tanto por el espacio disponible como porque la esperanza de volver pronto a bailar me lleva a querer potenciar lo que es ahora.

La primera milonga fue organizada en el restaurante Litera por Ayşe Tunsoy, una de las bailarinas más famosas de la época. Hasta hace poco, los domingos todavía se bailaba en la Litera. Personalmente, gracias a mis amigos Gürhan Çınar y Mehmet Cemal Bayraktar, tuve la oportunidad de bailar en uno de los últimos domingos (creo que el penúltimo incluso) antes de que los organizadores decidieran acabar con esta tradicional cita trasladando la milonga a otro lugar. Una de las características de la antigua Litera era que no usaba cortinas: Mehmet me explicó que era su forma de distinguirse de las otras milongas desde que fueron las primeras.

Otros lugares históricos siguieron poco después: Grand Haliç de Tanju Yildirim y Baila de Metin Yazir; los dos últimos entre los maestros más famosos de la época.

Con el tiempo, se les unió el Hyatt Regency curado por Tangoist (una de las escuelas más importantes de Estambul), luego reemplazado por My House por la misma escuela; Mimoza de Tango Turkey, TangoJean (otra escuela) y Point Milonga. Como en otros lugares, se trata de milongas promovidas y organizadas por escuelas, salvo una, la Point, que se organiza en el hotel del mismo nombre por el Güralp Diner (a quien le debo gran parte de este artículo).

En tiempos más recientes han llegado y se han desarrollado otras milongas como la 333, TangoG a la que se han sumado Nar y Tangoloji: todas con excelentes escuelas y excelentes profesores.

Esta explosión de escuelas y espacios para bailar evidentemente también ha producido muchos profesionales, bailarines y profesores de nivel internacional. Además de los primeros que mencioné, Tanju Yildirim y Metin Yazir, hoy podemos contar decenas de parejas que, a varios niveles, ahora están actuando en todo el mundo. También activos con sus propias escuelas en el vecindario (y más allá) y conocidos en toda Europa por sus actuaciones en muchos festivales, tenemos a Vanessa Gauch (¡mi maestra en Estambul!) y Eşref Tekinalp, Sercan Yiğit y Zeynep Aktar, Selen Sürek y Alper Ergökmen, Utku Küley e İris Doğdu Küley, Ilgın Tetikcan y Ali Alper Özdemir; y seguro que me olvido de algunos pero, como el mío es el testimonio de un visitante y no de un residente, espero poder permitirme un poco de olvido.

¿Podríamos olvidar a los DJs en Beyoğlu? ciertamente no. Hay muchos y, aunque no todos son profesionales, siempre son realmente buenos. Propongo cómo me llegan a la memoria: Alper Akgül, Aykut Dokur, Burcu İris Tekin, Gökhan Nalbant, Halil Ertekin, Mihran Şigaher, Namık Mengi, Ömer Bayraktar, Ralph Nasi, Tango Beat Busters, Volkan Tanyeli, Halil Ertekin Sabri Güleç,agregaría a Dj Maral aunque ya no esté activo y  Serçin Bediroğlu, que ha estado en activo durante al menos 16 años.

En resumen, si sigues el hilo rojo de tu pasión por el tango, al final seguro que encontrarás una milla de oro: Beyoğlu.

Un Comentario

  1. Silvia 14 abril, 2021 at 5:27 pm - Reply

    Hola, en mis 5 visitas a Estambul, estuve en Milonga Point, conozco a Guralp. Le he pasado su dirección a personas que visitan esa ciudad y gustan del tango. Es en el último piso del hotel del mismo nombre y tiene una vista espectacular del Bósforo. Está en la zona de plaza Taksim. Espero en mi próximo viaje visitarlo nuevamente.

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