Inclusión: Ver en el cuerpo una construcción cultural

¿Podemos concebir una cultura sin hablar del cuerpo?
El cuerpo no sólo es una percepción. Es un espacio que ocupamos, una forma de relacionarnos, una interacción provocada por nuestra presencia.

¿Estamos preparados como sociedad para recibir, compartir e incluir a las personas con discapacidad?
El cuerpo es el lugar de identidad del ser humano, y lo que se le saca o agrega, modifica la relación que esa persona mantiene con el mundo. Es así, que una persona con discapacidad motriz, visual, auditiva, neurológica, mental, entre otras, debe adaptarse a un mundo donde pareciera que todo está pensando en incluir, pero la realidad es otra.

Una cosa es lo que somos, y otra es cómo nos ven los demás. Los bailarines nos comunicamos a través de nuestro cuerpo. A las personas con discapacidad, yo las veo como personas con una capacidad diferente de alcanzar un objetivo querido. Potenciar y allanar el camino deseado, en este caso con el tango, me lleva a una interacción que se transforma en un enriquecimiento personal y profesional de ambos lados.

Acompañar la inclusión demanda en mí una responsabilidad que asumo con formación académica. Es así como Susana Gonzalez Gonz fue mi primer contacto con la danza integradora, y para mí fue un viaje de ida. Desde hace siete años que transito este camino, y en el año 2018 pude lograr uno de mis objetivos: visibilizar la discapacidad con la primera clase de “Tango Inclusivo” en el Mundial de Tango de Bs As. Para esto convoqué a cuatro docentes que me acompañaron (Laura Segade, Manuco Firmani, Andrea Etcheparre que es la organizadora de la milonga El Abrazo Verdadero, y María Teresa Gil Ogliastri).
En el 2019 fui invitada a ser parte del staff de maestros de “Neurotango” en la UNA, donde trabajamos con María Teresa Gil Ogliastri, Adriana Reinoso, Augusto Balizano y Manuco Firmani, desde la mirada de la Danza MovimientoTerapia como encuadre terapéutico, y a partir de ese punto, poder conectar los aportes de la danza social del tango con el concepto de la neurodiversidad, que mira las capacidades que se esconden detrás de la discapacidad, teniendo como objetivo modificar la interacción social a través de la integración mente-cuerpo.

También desde ese año, formo parte de los asistentes de “Todos estamos Locos por el Tango” en el Hospital Borda, grupo dirigido por Laura Segade y acompañados por Silvana Perl, que nos guía académicamente. Con estos locos lindos existe una transferencia dada por la danza. Transferencia es lo que el otro deposita en uno. En este caso, nosotros estamos en transferencia con el tango.

Mi segundo objetivo para visibilizar la inclusión, fue presentar una pareja en la competencia del Mundial de Tango de Buenos Aires. ¡Y lo realizamos! Digo realizamos porque sin Aixa Di Salvo y Matías Ramirez, que pusieron su mejor onda y profesionalismo, no lo hubiera logrado. Les conocí en los talleres de danza integradora. Ella baila en su silla de ruedas con alegría y suavidad. Él es su compañero perfecto, quien cuida de Aixa en todo momento y la guía con un amor muy pocas veces visto. Ambos se sienten seguros el uno con el otro, y a la hora de crear, eso es fundamental.

¡Amo los ensayos! Cambiar, probar, descartar y rescatar, divertirnos en el intento, bucear en las capacidades de los bailarines. Todo fue realizado en base a la personalidad de la pareja. Cuando escuché el vals “Temblando”, pensé que era el tema para ellos, y los chicos también se enamoraron cuando lo escucharon. Ellos, que tienen una conexión desde sus miradas, sus gestos amables y su complicidad, me dieron las herramientas justas para potenciarlos en la coreografía. ¿Fue la silla un impedimento para la creación? ¡No, en absoluto! La silla fue el elemento perfecto para usar desde todas las posibilidades.
Tanto para mí como para terceros, trabajo mucho sobre lo que me pide la música. Entonces tuve que aprender, entre otras cosas, que para que el movimiento estuviera realizado en el momento musical exacto, Aixa debía mover su silla antes o después de lo que mi imaginación dibujaba. (https://www.youtube.com/watch?v=He55sz9_skk) Aprender creando es una bendición.

Para finalizar cito a David Le Breton: “El cuerpo no es la persona (…) Ver en el cuerpo una construcción cultural (…)”.

Seamos inclusivos desde donde nos sea posible. Nuestros cuerpos necesitan ser mirados con la amorosidad de un niño.

SILVIA TOSCANO

Bailarina, coreógrafa y docente de tango.
Acompañante terapéutico con mención especial en la monografía final
“El arte en el juego del niño, como herramienta para corporizar y canalizar las emociones”.
Formación en “Danza integradora con orientación pedagógica” (UNA).
Conocimientos en “Técnicas de estimulación cognitiva para Adultos Mayores”
Asistente en “Todos estamos Locos por el Tango” en el Hospital Borda.
Payamédica: Formación en clown y en Payamedicina aprobado por la UBA
Maestra invitada en “Neurotango” ( Taller en la UNA)
Formación en DMT ( Danza Mov Terapia – Centro Cultural Ricardo Rojas – Danza Cuerpo).

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Instagram: @toscanosilvia

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